Ira y otras emociones relacionadas

En este artículo veremos más detenidamente la emoción básica de ira y otras emociones o expresiones relacionadas con ella, como la agresividad, hostilidad y la competitividad.

¿De qué hablamos cuando hablamos de ira, agresividad, hostilidad y competitividad?

La ira es una emoción básica o primaria negativa que interrumpe la acción que se está realizando, provocando agitación y desencadena una expresión negativa en su entorno cercano. Se trata de un sentimiento subjetivo que varía en duración, intensidad y frecuencia, y se vive como una sensación desagradable. Existen diferentes matices dentro del nombre de ira: irritación, resentimiento, furia, enojo, rabia, enfado, y reproche. En ocasiones se trata de una emoción adaptativa, ya que nos permite movilizarnos para llevara a cabo reacciones autodefensivas que ayudan a regular las conductas interpersonales y sociales para con los demás. La ira provoca impulsividad y energía, y produce la necesidad de actuar de manera impulsiva. La ira provoca un estado de obnubilación en el que se dificulta tener pensamientos claros y objetivos. Es importante aprender a canalizar la ira y sus emociones relacionadas, y no manifestarlas sin control ni guardarlas.

La hostilidad es una emoción secundaria negativa sometida a una cognición relacionada con la ira. La hostilidad implica la transmisión de resentimiento hacia una persona o varias. Puede manifestarse de una forma muy sutil.La hostilidad nace de un núcleo de actitudes y creencias negativas hacia los demás y facilita respuestas motoras o verbales agresivas. La hostilidad puede ser duradera y mantenida durante un largo tiempo, y puede llegar a desarrollar rencor y violencia hacia una persona o hacia un grupo de éstas.

La agresividad es la conducta manifiesta como resultado de la ira y de la hostilidad. Se trata de una expresión de la ira y se manifiesta como un impulso para atacar.

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La competitividad se suele presentar junto a la ansiedad y a la hostilidad. Se trata de una actitud hacia uno mismo y hacia los demás. La competitividad a veces se produce como consecuencia del miedo al fracaso personal o como consecuencia a la propia comparación con los demás. Es una expresión bastante frecuente en el patrón de personalidad de tipo A.

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¿En qué situaciones se producen las emociones de ira y hostilidad?

  • Cuando alguien coacciona el propio comportamiento
  • Ante ataques de otras personas
  • En situaciones que sentimos indignación por algo que ha ocurrido
  • Cuando se vulneran nuestros propios derechos o los de los demás
  • Ante situaciones que valoramos como injustas
  • Ante situaciones que atentan la propia libertad y la de otras personas

 

¿Cómo reacciona el cuerpo con la ira y la hostilidad?

  • Aumenta la frecuencia respiratoria
  • Se eleva la tensión muscular general
  • Se eleva la conductancia de la piel y la vasoconstricción
  • Aumenta la fuerza de contracción del corazón y la salida cardiaca.
  • Se eleva la presión arterial (diastólica y sistólica), y la frecuencia cardiaca
  • Se intensifica la reactividad cardiovascular
  • Activa el Sistema Nervioso Autónomo y el Sistema Somático
  • Se eleva la producción de noradrenalina y adrenalina
  • Se produce un desgaste del sistema cardiovascular (a largo plazo): hipertensión arterial, cardiopatía isquémica y aterosclerosis.
  • Se desgasta el organismo y se acumula tensión.

El mal afrontamiento de la ira, la hostilidad y otras emociones negativas repercute de forma perjudicial en nuestro organismo, provocando un desgaste generalizado, y sobre todo del corazón. El patrón de conducta tipo A tiene un modo agresivo y tenso de afrontamiento de las dificultades, por lo que es importante que sea capaz de gestionar estas emociones para que no repercuta de forma negativa en su cuerpo.

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¿Qué debemos hacer ante la ira y la hostilidad?

  • Tenemos que intentar no eliminarlas, ni suprimirlas ni reprimirlas, ya que son emociones adaptativas que debemos reconocer, aceptar y canalizar de la forma correcta.
  • Podemos aprender a controlar los aspectos relacionados con la expresión de la ira y la hostilidad. Busca a un psicólogo que te ayude a aprender a controlar la ira y la hostilidad con técnicas de autocontrol emocional, reestructuración cognitiva, discurso socrático, técnicas de relajación, racionalización de la situación desencadenante, técnicas de control estimular, técnicas de comunicación asertiva, técnicas de generación de la empatía (cambio de perspectiva), resolución de conflictos, técnicas de afrontamiento, autoanálisis (evaluar la situación, las conductas y las verbalizaciones: ¿qué conducta, gesto o palabras nos ha hecho saltar?, ¿se podría haber evitado con alguna conducta asertiva?…

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