“Domingo por la tarde; descansando en casa. Una luz se enciende. De repente te das cuenta de que no has hecho esa tarea tan importante que tienes que entregar el lunes. Afortunadamente, puedes hacerla ahora y así mañana empezar el día relajada. ¿Dejas lo que estás haciendo y te pones a trabajar? ¿Lo dejas para mañana temprano?”.

La acción de procrastinar consiste en postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones de menor importancia. Procrastinar es una forma de evadir ciertas actividades importantes para refugiarnos en otras que nos eluden de la responsabilidad de actuar o de tomar decisiones. A todos nos afecta en mayor o menor medida en alguna ocasión, y de manera más común le solemos llamar “pereza” o “dejar para mañana lo que deberíamos hacer hoy”.

Al procrastinar, nos dejamos arrastrar por la incertidumbre que conlleva un futuro inexistente, en el cual creemos que tendremos el tiempo suficiente para realizar aquel asunto pendiente sin considerar todos aquellos factores que quedan fuera de nuestro control.

Inconvenientes de Procrastinar

La cuestión está en que cuando posponemos tareas, no lo hacemos para dedicarnos a pintar o a aprender a tocar un instrumento, sino que perdemos el tiempo en las redes sociales, cotilleando, o haciendo zapping.

Hay investigadores que afirman que pasamos 100 minutos al día en internet por ocio. Minutos que podríamos dedicar a nuestros seres queridos, desarrollo personal, a cultivarnos, etc.

Si la procrastinación se mantiene en el tiempo, la persona empieza a asociar en su mente aquello que debe hacer con dolor, incomodidad, inquietud o estrés. Al aplazar una actividad, también aplazamos momentáneamente el desasosiego e incertidumbre que nos puede provocar, sin darnos cuenta de que no es más que eso, aplazarlo, para que poco a poco se vaya haciendo cada vez más grande.

Dejar de Procrastinar

Es conveniente reflexionar sobre qué te está retrasando o que te suele retrasar, y utilizarlo como apoyo para cambiar esos hábitos. También puede servir de ayuda marcar objetivos realistas, en lugar de tareas u horarios inasumibles.

Puede ser buena idea reforzarnos ante la consecución de plazos y actividades. Prémiate a medida que cumpla tus metas intermedias.

¿Te gustaría cambiar ciertos hábitos que te ayuden a organizar mejor tu tiempo, pero no sabes cómo? Tal vez sea el momento de consultar con un profesional, o, ¿prefieres dejarlo para mañana?